lunes, 18 de enero de 2016

LA GRAN CONSPIRACIÓN CONTRA RUSIA

Libro I REVOLUCIÓN Y CONTRARREVOLUCIÓN
- El nacimiento del poder soviético
- Contrapunto
- El espia numero uno
- Aventura siberiana
- Paz y guerra
- La guerra de intervención
- Un balance
Libro II SECRETOS DEL CORDON SANITARIO
- La cruzada Blanca
- La extraña carrera de un terrorista
- En la frontera finlandesa
- Obertura con tambores de guerra
- Millonarios y saboteadores
- Tres juicios
- El fin de una era
Libro III EL CAMINO HACIA LA TRAICIÓN
- El origen la V columna
- Traición y terror
- Asesinato en el Kremlin
- Dias de decisión
- El final del camino
- Asesinato en Mejico
Libro IV DE MUNICH A SAN FRANCISCO
- La II Guerra Mundial
- Anti-Comintern Americano
- El caso de los 16
- Las naciones unidas
- Guerra o paz

martes, 5 de enero de 2016

El ESTADO MAYOR GENERAL soviético durante la guerra. Serguéi Shtemenko


Han pasado  años desde que salió a luz primera edición del presente libro. El autor recibió multitud de cartas en las cuales los lectores, al apreciar el libro, hablaban de las impresiones que les produjeron los acontecimientos referidos en sus páginas, puntualizaban algunos de los hechos y recomendaban insistentemente continuar el relato sobre la acti­vidad del Estado Mayor General durante la guerra. Cumpliendo estas sugerencias, escribí el segundo libro de mis memorias que fue publicado en 1973 por la Editorial Voenizdat. Y ahora presento al público la segunda edición del primer libro El Estado Mayor General durante la guerra complementada y corregida partiendo de las observaciones y proposiciones de los lectores.
Es de notar que en los últimos años se ha ampliado considerablemente el círculo de los escritores de memorias. Se han publicado las memorias de nuestros famosos jefes militares G. Zhúkov, A. Vasilevski, K. Rokossovski, 1. Kónev, K. Meretskov, A. Grechko, K. Moskalenko y otros, en tas cuales se dedica una merecida atención a la labor del Gran Cuartel General y de los mandos de frentes y ejércitos. No obstante, estos interesantes trabajos, sin repetir lo escrito anteriormente, no agotan el tema de los Altos Mandos soviético.
El Cuartel General del Alto Mando Supremo y su órgano de trabajo, el Estado Mayor General, cumplían en aquellos penosos tiempos de guerra tareas de enorme importancia y responsabilidad. Mantuvieron firmes en su mano la planificación de las campañas de la guerra y la dirección de las operaciones, manejaron las reservas y siguieron atentamente el desarrollo de Los acontecimientos en los extensos territorios que eran arena de los combates. Ni un solo cambio en ningún frente o ejército se hizo sin su conocimiento. Ni un solo minuto se interrumpieron los contactos activos con las tropas. Representantes del Gran Cuartel General y del Estado Mayor General estuvieron presentes en todo momento en los sectores decisivos del ejército de operaciones, controlando el cumplimiento de las directivas y órdenes del Jefe Supremo y haciendo sus propuestas en el curso de los combates. Los resultados de la Gran Guerra Patria son una prueba convin­cente de que el Grao Cuartel General y el Estado Mayor General cumplieron con éxito sus tareas. En la confrontación de voluntades, cono­cimientos y maestría de dirección de tropas, los jefes militares soviéticos superaron a los altos mandos del cacareado Tercer Reich.
En mi libro se trata de cómo se logró y de cómo vivió y trabajó en los años de guerra el colectivo del Estado Mayor General, ante todo los generales y oficiales de la Dirección de Operaciones. Se trata en lo fun­damental precisamente del colectivo, porque solo la inteligencia y la experiencia colectivas estaban en condiciones de abarcar con la debida plenitud los fenómenos de la guerra y encontrar la resolución acertada de las dificilísimas tareas que se planteaban ante las Fuerzas Armadas. Mas, por cuanto toda colectividad es una suma de individuos — dirigentes ejecutores —, considero que no tengo derecho a silenciar el trabajo personal de quienes mantenían conmigo relaciones más estrechas en aquella época.
Quiero advenir una vez más que el titulo del libro no debe entenderse literalmente. No se trata de una descripción (y tanto menos de un estudio) detallada de todos los aspectos de la verdaderamente universal labor del Estado Mayor General. El autor ni se planteó tarea de semejante alcan­ce. Tampoco se trata de una descripción cronológica de todo el curso de la lucha armada del pueblo soviético contra la Alemania hitleriana y sus satélites, aunque la Gran Guerra Patria es la base de mis memorias.
Confío como siempre en la atención del lector — joven, o que ha pasado ya por muchas tempestades de la vida — .
Sergei Shtemenko

Mariategui y el marxismo. Jose Sotomayor Perez


Entregamos al lector un breve trabajo que  constituye una réplica a todas las publicaciones que han tratado de demostrar que, José Carlos Mariátegui, fue un marxista leninista «intransigente» y a quienes dicen que supo crear su propio marxismo. Es un trabajo de análisis crítico contrario, por lo mismo, a la apología de toda una falange de glosadores de diverso matiz que, durante mucho tiempo, han utilizado la obra del Amauta para interpretarla a su modo y muchas veces de acuerdo a sus intereses políticos coyunturales. El opúsculo tiene dos partes, en la primera ubicamos al Amauta en su época, en el contexto histórico que le tocó vivir y realizar su obra.
Los temas que se analiza en la segunda parte, sirven para presentar el verdadero pensamiento del Amauta quien tuvo su propia concepción del marxismo y creyó que podía ser enriquecido con otras corrientes del pensamiento, surgidas después de la muerte del «dialéctico de Treveris». De ahí su acercamiento a Nietzche, Bergson y Freud, pero en forma especial y definida a G. Sorel a quien llegó a considerar un maestro de Lenin. Se ha dicho que utilizó las teorías de estos pensadores para demostrar la verdad del marxismo; pero esta «tesis» resulta disparatada por los cuatro costados. Para probarlo nos hemos visto obligados a utilizar pasajes, a veces extensos, de las obras de J.C. Mariátegui.
Con Mariátegui se inicia el conocimiento y aplicación del marxismo en el Perú. Pero es un hecho incontrovertible que su conocimiento del marxismo tenía vacíos y limitaciones. Por eso pensó que podía ser enriquecido con otras doctrinas y filosofías. Esta particularidad del pensamiento del Amauta, no permite que se le considere como un «defensor intransigente del marxismo leninismo» Esto es lo que se desprende del cotejo que hacemos de los principales temas desarrollados por Mariátegui con el enfoque de los mismos a la luz del marxismo leninismo. Es cierto que tal confrontación no le favorece; sin embargo toda su obra queda en pie y no ha perdido valor ni actualidad. Es testimonio imborrable de los inicios del marxismo en el Perú.


PRESENTACION                   7
MARIATEGUI Y SU EPOCA       9
El Perú de comienzos del siglo XX               11
La Gran Revolución de Octubre               13
El Movimiento obrero y campesino               15
El Movimiento Estudiantil                18
El Pensamiento Político y Filosófico Peruano a comienzos del Siglo XX      22
La Situación Política del Perú entre los siglos XIX y XX            26
José Carlos Mariátegui: los comienzos de su actividad revolucionaria        27
Marxismo y Populismo                31
Mariátegui y el Mito                 38
La Dialéctica y el Progreso                44
Marxismo y Religión                 47
Marxismo y Psicoanálisis                53
Mariategui y Trotsky                 57
Mariátegui y la III Internacional               60
Mariátegui  ¿marxista leninista?               64
CONCLUSION                  69
NOTAS                    71

lunes, 21 de diciembre de 2015

Serguéi Shtemenko


Serguéi Shtemenko (1907-1976)
   De origen cosaco, ingresa en el Ejército Rojo después de la muerte de Lenin (1924). Solo tiene diez años cuando se produce la Revolución de Octubre y no participa, por tanto, en la guerra civil. Sin hechos de armas, su carrera militar no pasa de lo normal: a los treinta años solo tiene el nivel equivalente a comandante y manda un batallón de instrucción de tanques pesados en el Distrito Militar de Kiev. En 1938, recién casado, se encuentra a gusto en ese apacible destino, por lo que recibe con fastidio la noticia de que, a propuesta de su coronel, ha sido seleccionado para ingresar en la Academia del Estado Mayor General abierta dos años antes. Intenta por todos los medios revocar la orden, pero así es el proceso de selección establecido, y Shtemenko se ve obligado a trasladarse a Moscú. En la academia se ponen de manifiesto sus grandes cualidades para el trabajo de Estado Mayor: capacidad de análisis, mente organizada, resistencia fisica y emocional, excelente memoria, paciencia, buen carácter, aptitud para redactar a vuelapluma órdenes e informes claros y concisos. Tanto es así que, al terminar los cursos, es destinado a la Dirección de Operaciones del Estado Mayor General, del que ya no sale hasta la muerte de Stalin (1953).
El régimen de promociones de Stalin no tiene nada que ver con el de los ejércitos tradicionales, en los que, salvo ascensos por hechos extraordinarios, las carreras, hasta el empleo de coronel, se han venido rigiendo por el inamovible principio de la antigüedad. Pero una cosa es la consigna de Stalin: «Buscad y encontraréis»; y otra, bien distinta, que Stalin dé su bendición al encontrado. Un jefe descubre un nuevo valor, le lleva, con cualquier pretexto, a presencia de Stalin y le hace presentar un determinado informe. Si Stalin queda bien impresionado, la «maniobra táctica de aproximación» ha dado resultado; en caso contrario, el presentador, como mínimo, es acusado de incompetencia. De esa forma, Sháposhnikov descubre e introduce a Vasilevski, y este, en agosto de 1942, recién nombrado jefe del Estado Mayor General, hace lo mismo con Shtemenko. Stalin queda tan satisfecho que acepta la propuesta de Vasilevski de nombrar al recién llegado, que solo tiene treinta y cinco años, segundo jefe de la Dirección de Operaciones: de hecho, responsable real de la misma, ya que quienes la mandan oficialmente se suceden uno tras otro, con intervalos de semanas, hasta la llegada deAntónov. Este confirma a Shtemenko en el puesto, y ambos forman parte, con Zhúkov y Vasilevski, del formidable quinteto que encabeza Stalin para la conducción de la guerra.

   Las memorias de Serguei Shtemenko son una fuente inagotable de in formación sobre aquellos años. En sus páginas se describe el día día de los colaboradores de Stalin, sometidos a un régimen de trabajo despiadado: más de dieciséis horas diarias, siete días a la semana, dura prueba de resistencia física y mental, que pocos resisten en el Estado Mayor. Shtemenko se hace cargo formalmente de la Dirección de Operaciones al ser nombrado Antónov jefe del Estado Mayor General, puesto que él mismo ocupara después de la guerra. Cuando esta termina, Shtemenko solo tiene treinta y ocho años, y ya es, como Antónov, general de Ejército. Por negarse a criticar a Stalin,Jruschov le degrada en dos rangos. Brézhnev le devuelve sus estrellas y le nombra jefe de Estado Mayor del Pacto de Varsovia.

   En agosto de 1942 los ejércitos alemanes, venciendo la tenaz resistencia de las tropas soviéticas, avanzaban simultáneamente hacia Cáucaso y el Volga. Dos jóvenes coroneles —uno de ellos Shtemenko que estaban a cargo de ambos sectores en el Estado Mayor Gener recibieron una noche la orden de presentarse en el Kremlin con sus mapas de operaciones. Era la primera vez que iban a informar en Gran Cuartel del Mando Supremo, y estaban bastante nervios cuando entraron en el despacho de Stalin. Este paseaba con tranquilidad por la habitación.
Pueden informar primero de la situación en las proximidades de Stalingrado? —les preguntó.
   Cuando su compañero terminó, Shtemenko hizo lo mismo sobre la situación en Transcaucasia. Después de sus informes, Stalin sometió a un minucioso interrogatorio: estado de las tropas; abastecimiento de material y demás suministros a las mismas; líneas a las que se replegaban; localización y cuantía de las reservas; refuerzos posibles incluso trasladando divisiones de Asia Central y de Iran.
Resultado de imagen de shtemenko   Ambos estaban al tanto de todo en sus respectivos sectores y pasaron meritoriamente el examen. A punto de levantar la sesión, Stalin, itisfecho, sin dirigirse a nadie en concreto, dijo:
   —A estos coroneles tendrán que llevárselos cuando emprendan e1 viaje.
   ¿De qué viaje hablaba? Shtemenko y su camarada, por supuesto, no lo preguntaron, y nadie se ocupó de saciar su curiosidad. Al cabo de unos días, Bodin, entonces director de Operaciones —víctima, dos meses más tarde, de un ataque aéreo— dijo a Shtemenko:
   —Prepárese. Esta noche, a las cuatro de la madrugada, saldremos para el aeropuerto. No olvide llevar un código y traiga alguno de los oficiales que trabajan con usted.
   Poco tenía que preparar.Vivía donde trabajaba, en el Estado Mayor General, y conocía al detalle todo lo referente a su sector. A la hora prevista, salieron para el aeropuerto en el coche de Bodin. Volaron a través de Asia Central, ya que la línea directa estaba bajo control alemán; cruzaron el Caspio la noche siguiente hasta Bakú y tardaron casi veinte horas en llegar a Tifus. Durante más de un mes, Shtemenko siguió en el Cáucaso un «seminario Stalin» en toda su Intensidad: realizaba labores de organización y coordinación en las diversas unidades; participaba en la toma de decisiones; recababa noticias exhaustivas de la situación en cada momento y redactaba a diario varios informes para el Cuartel General.Y todo ello, sin abandonar sus responsabilidades en el Estado Mayor, con el que estaba en contacto permanente. Dormía menos de cuatro horas diarias; solo pudo hacerlo a pierna suelta durante el largo vuelo de regreso a Moscú.


Semanas antes de que la batalla de Stalingrado terminase con la rendición de von Paulus, el Ejército Rojo había lanzado una gran ofensiva para expulsar del Cáucaso a los alemanes, Estos, ante la amenaza  de verse rodeados, empezaron a retirarse precipitadamente, abandonando abundante material y destruyendo todo a su paso. Stalin había cogido gusto a los cercos, quizá como revancha por haberlos sufrido él mismo, con enormes pérdidas, al comienzo de la guerra; y un día, a primeros de enero de 1943, telefoneó al Estado Mayor General. «Escriba y transmita al jefe del Frente», dijo a Shtemenko, y comenzó a dictarle lentamente, midiendo con esmero sus palabras:
    El enemigo se retira del Cáucaso Norte incendiando los depósitos y volando los caminos. El Grupo Norte de Máslennikov [debe] perseguir al enemigo sin presionarle mucho. No nos conviene rechazarle frontalmente. [...] Nos favorece más retenerle y cercarle.
   
Dictó otros varios párrafos y termino, repitiendo que el objetivo era «embotellar al grupo de tropas enemigo a fin de hacerlo prisionero o aniquilarlo». Tres días después, la operación no se desarrollaba según lo previsto, y Stalin, enfurecido, dictó a Shtemenko un duro telegrama para Máslennikov:
   Usted se ha alejado de sus tropas y ha perdido el contacto con ellas. No está excluido que, con tal desorden y falta de enlace, [ ... ] sus unidades móviles puedan ser cercadas. [ ... ] Esto es inadmisible. Le ordeno restablecer el enlace [ ... ] y, regularmente, dos veces al día, informar al Estado Mayor General de cómo está la situación en su Frente. Usted responde de ello personalmente.
Stalin sabía que Shtemenko era buen amigo de Máslennikov y, cuando terminó de dictar, le preguntó secamente qué pensaba de su camarada. Shtemenko, a su vez, conocía que Stalin era comprensivo
con los jóvenes generales, en espera de que sus errores les sirvieran de lección; y le contestó, inconscientemente, con las mismas palabras que aquel empleaba para justificar su paciencia:
   —Está aprendiendo.
   Stalin soltó un gruñido y colgó. Pero, a la mañana siguiente, después de recibir de Shtemenko el primer parte de novedades, que confirmaba los riesgos de la operación, Stalin le dictó un nuevo telegrama —benévolo a su manera— dirigido al Consejo Militar del Frente:
   «Presten atención a Máslennikov, que ha perdido el contacto con sus tropas, no las dirige y nada en un mar de confusiones».
Máslennikov nunca estuvo a la altura de las expectativas: ni en el Cáucaso, donde los alemanes lograron evitar el cerco pretendido por Stalin, ni en otras operaciones posteriores.Y Stalin, que nunca olvidaba nada, reprochaba con soma a Shtemenko una y otra vez su categórica respuesta:
—Conque aprendiendo, ¿eh?

   

   Stalin solía invitar a cenar a quienes convocaba de noche en la llamada «dacha cercana», a las afueras de Moscú. Los camareros llevaban al comedor todo lo necesario y desaparecían sin pronunciar palabra. En la mesa estaban colocados los cubiertos, el pan, la bebida y algunos aperitivos. Stalin odiaba las conservas y los embutidos, que, por tanto, quedaban excluidos. Las sopas y los platos principales se hallaban en una mesa adosada a la pared. Stalin se acercaba, miraba el contenido de fuentes y soperas, se servía y llevaba su plato a la mesa. Los demás comensales hacían lo mismo sin distinción de rangos.
En la mesa, frente a Stalin, había siempre un bonito frasco de cristal lleno de un líquido incoloro. Bebía habitualmente vino seco georgiano, que él mismo se servía de una botella con la etiqueta escrita a máquina; llenaba a medias su copa y la completaba con lo contenido en aquel frasco. Shtemenko tenía gran curiosidad por conocer qué mezclaba Stalin con el vino. ¿Se trataba de un vodka especial para reforzarlo? Era dudoso porque la mezcla de vodka y vino es muy dañina, pero, como es obvio, nunca osó tocar la garrafa de Stalin.
Cierta noche Shtemenko llegó el último a la mesa por estar al teléfono. Cuando entró en el comedor, su sitio habitual estaba ocupado, y Stalin le indicó una silla libre a su lado.Y una delas  veces que el vozhd se levantó para servirse, Shtemenko no pudo resistir la tentación, echó mano del frasco y llenó una pequeña copa. ¿Cuál no sería su sorpresa al descubrir que se trataba de agua muy fría? Bien por haber visto el frasco ligeramente desplazado del lugar en que lo había dejado, bien por observar la confusion de Shtemenko, Stalin se dio cuenta de la travesura. Miró a Shtemenko como a un niño cogido en falta, hasta hacerle enrojecer, ,y le dijo con sorna al oído:
—Es muy fuerte, ¿verdad?
 

miércoles, 16 de diciembre de 2015

LA GRAN CONSPIRACION CONTRA RUSIA

LA GRAN CONSPIRACION CONTRA RUSIA
Michael Sayers y Albert E. Kahn
2ª edición, Diciembre, 2015
370 paginas
PVP:18 euros

Jon Odriozola sobre "la gran conspiración contra rusia":

Encomiable y valiente el esfuerzo de la editorial TEMPLANDO EL ACERO reeditando La gran conspiración contra Rusia de los autores americanos Michael Sayers y Albert E. Kahn,libro que vio la luz por primera vez en 1948,tres años después de acabada la II Guerra Mundial y ya en los prolegómenos -Churchill mediante- de la Guerra Fría.
Encomiable,decimos,porque no estamos delante de la reimpresión de un "clásico" que el público reconoce igual que una buena película intemporal y ageneracional,sino,por el contrario,de una especie de "incunable" -un tesoro semioculto- que apenas pocas personas de ideas avanzadas sabían de él.Como en "Farenheit 451",se diría que lo memorizaron para transmitirlo a lo más progresista de la humanidad.
Hemos conocido -y padecido- la interminable y endémica profusión de esquemas y clichés antisoviéticos ergo anticomunistas ad nauseam y lo que te rondaré.Y también los textos que blasonan de "antiestalinistas" -algo de mucho mérito,se supone- que,en realidad,no son otra cosa que filfa antileninista. Y es que los comunistas ignoramos qué cosa sea el fenómeno que da en llamarse -por la historiografía burguesa inclinada y dada a los "ismos"- "stalinismo" (con ese líquida suena más feroz la cosa). Tal vez sea imprescindible estratificar la Historia en ismos para mejor comprenderla y estudiarla,no lo negamos,pero rechazamos como inaceptables cierto ismos prefabricados y cocinados en alquitaras y alambiques contrarrevolucionarios o que obedecen al sistema (capitalista) con fraseología seudorrevolucionaria.
Valiente,decimos,y meritorio también,en tiempos siempre difíciles para movimientos antifascistas en no importa qué coordenada y abscisa histórica bajo la explotación capitalista y que aspire a tumbarlo y no a reformarlo ni maquillarlo,esto es,a mandarlo al museo de la historia junto con la rueca.
Hay en este libro,creo yo,demasiada verdad como para que pueda ser soportada lo mismo por el enemigo,que va de suyo,que por quien se dice amigo de la clase obrera y no es otra cosa que un traidor infiltrado en sus filas,consciente o no. Este libro no les gustará ni un pelo.Y ello,repetimos,por "insoportable".Si de ellos dependiera,seguiría en el limbo.Un lugar donde la verdad no es ni revolucionaria ni contrarrevolucionaria,simplemente no es.Lo que existen son las "versiones".Y esta -ya que no han podido evitar que se publique- sería "una más",igual que el marxismo sería una "filosofía" más en el súpermercado de las ideologías donde uno elige modelos de corbatas.
Es una suerte -que debemos a esta briosa editorial- poder contar con esta gema de libro que nos desacostumbra al mal hábito de la pereza de dar por buena la versión de la ideología dominante y su historiografía predominante.Narrado,además,importa decirlo,con el mejor estilo del periodismo norteamericano -porque lo hubo y fueron vanguardia- de entreguerras con John Reed a la cabeza.Pásalo.

jueves, 10 de diciembre de 2015

EL ESTADO MAYOR GENERAL SOVIETICO DURANTE LA GUERRA Serguei Shtemenko

EL ESTADO MAYOR GENERAL SOVIETICO DURANTE LA GUERRA
Serguei Shtemenko
1ª edición, Diciembre, 2015
464 paginas
18 euros
24×14 cms.
Cubierta a todo color, con solapas y plastificada brillo.


En los últimos años el interés por la II guerra mundial ha revelado una eclosión editorial especializada en asuntos militares.
Tras años de univoca información procedente de fuentes anglosajonas acompañadas de rugosas y exaltadas memorias nazis con publico fiel y de culto, poco a poco pero gota a gota se van abriendo paso los auténticos vencedores de la contienda.
En este caso, el valor del testimonio de Shtemenko había quedado relegado a las academias militares y a los historiadores profesionales por su rigurosidad y esclarecimiento técnico.
No en vano nos revela como se dirigió la Guerra desde las entrañas del máximo órgano militar, la Stavka, al frente de la cual el Vozh Stalin compartía con Shtemenko un alto nivel de actividad organizativa durante decenas de meses, casi sin dormir, en la dura batalla contra Hitler.
Shtemenko nunca oso importunar la memoria de Stalin con el cambio de aires a costa de su degradación militar que fue ordenada por Jruchov.
Sin duda un relato, el suyo, imprescindible para conocer, estudiar y disfrutar de las hazañas soviéticas en la Gran Guerra.



INDICE

Al lector 10

EN VISPERAS DE LA GUERRA 12

Un camino que yo no elegí. Mis preceptores y condiscípulos de la Academia del Estado Mayor General. Campaña liberadora en Ucrania Occidental. Mis prácticas en la Dirección de Operaciones. Me destinan al Estado Mayor General. Mayo-junio de 1941. La noche trágica. Meditaciones acerca de nuestra preparación para la guerra. Estado de las Tropas Mecanizadas. Aviación. Marina de Guerra. Preguntas, que con frecuencia no tienen respuesta.

DIAS DE AMARGURAS Y ESPERANZAS 37

El Estado Mayor General trabaja sereno. No es culpa, sino desgracia para los oficiales de operaciones. La dirección Suroeste. Primeros bombardeos aéreos de Moscú. La Dirección de Operaciones se traslada al Metropolitano. Uno de los meses más difíciles de la guerra. La aportación de Viazma y Tula en la defensa de la capital. La tradicional parada militar de Octubre. Balances del primer semestre de guerra. Mis entrevistas con B. Sháposhnikov.

TEMPESTAD EN EL SUR 60

Estabilización del frente; las perspectivas. Pronósticos fallidos. Acontecimientos en Crimea. Medida de responsabilidad. Ofensiva en las cercanías de Járkov. Apreciaciones contradictorias. Una desgracia nunca viene sola. “En la guerra más vale la habilidad que el número de combatientes”. Una orden interceptada. La dirección de Vorónezh. La situación se agrava. Un nuevo frente, el de Stalingrado.

EN VISPERAS DE LA BATALLA DE STALINGRADO 92

¿Dónde esperar el golpe principal del enemigo? Se agrava la situación en el curso medio del Don. El Jefe Supremo advierte: el peligro, en el flanco derecho del frente. A. Vasilevski entre las tropas. La orden “¡Ni un solo paso atrás!”. Los estrategas hitlerianos dividen sus fuerzas en dos. No se aprueba el proyecto de directiva sobre las causas de la derrota sufrida en el sur. Oficial del Estado Mayor General informa de la situación en Stalingrado. El Gran Cuartel General y el Estado Mayor General analizan la situación. “Hay que buscar otra solución”. Historia de la idea de la derrota del enemigo en Stalingrado. El plan de operacion.

EL PUNTO DE VIRAJE 119

Amenaza al Cáucaso. Mi primer informe en el Gran Cuartel General. Comisión de servicio a Transcaucasia. Cerrar a cal y canto los puertos en la montaña. Un baluarte en el litoral del mar Negro. Detenido el enemigo. Indicios de ofensiva en el Cáucaso del Norte. La atención del Alto Mando se centra en el grupo de tropas del mar Negro. ¿No convendría crear un ejército de caballería? El plan “Montañas” y el plan “Mar”. La plaza de armas de Tamáñ. Dos desembarcos cerca de Novorossiisk. El mariscal G. Zhúkov en el Kubán. La quiebra de la Línea azul.

SEGUNDO INVIERNO DE GUERRA 156

Desastre del 2 Ejército alemán. La operación “Estrella”. Preocupaciones por las reservas. Cálculos y errores. Cambios en la dirección estratégica central. Final del saliente Rzhev-Viazma. Formación del sector norte del Arco de Kursk. Nuevas complicaciones en el Frente de vorónezh. Formación del sector sur del Arco de Kursk. Balances de la campaña invernal 1943



DEL ESTADO MAYOR GENERAL 174

De los “apresuramientos” al trabajo sistemático. A. Vasilevski y A. Antónov. Mis compañeros de servicio. El núcleo de trabajo de la Dirección de Operaciones. El ciclo cotidiano de trabajo. Informe matinal al Jefe Supremo. El informe vespertino. Desplazamientos nocturnos al Gran Cuartel General. El Cuerpo de oficiales del Estado Mayor General. Acerca de quienes encabezaban los EE.MM. de los frentes.

ANTE LA BATALLA DE KURSK 205

¿Dónde y cómo resolver los objetivos principales de la campaña de verano: defenderse o atacar? Propuesta de G. Zhúkov. Opinión del mando del Frente Central. Plan nexible de N. Vatutin. Decisión del Gran Cuartel General del 12 de abril de 1943. El Frente de reservas estratégicas. Plan “Kutúzov”. Se esboza un plan de contraofensiva. Operaciones aéreas. Tres avisos a las tropas. El enemigo emprende la

DESDE KURSK HASTA KIEV 227

La “Ciudadela” se derrumba. Dificultades en el sector de Oriol. Final del nudo de Mtsensk. El 3 Ejército de tanques de la Guardia maniobra. Hitler dialoga con el general Warlimont. ¿Cercar o no al enemigo? El plan “Caudillo Rumiántsev”. Peligro en las proximidades de Ajtirka. Stalin a Vatutin: “Le ruego no desperdigar las tropas ni dejarse seducir...”. La variante de Bukrín. Nuestro error. El Jefe Supremo cambia su decisión. Kiev liberado.



VIAJE A TEHERAN 247

Nueva misión. Del tren al avión. En la capital de Irán. Adiciones al plan “Overlord”. Roosevelt apoya a Stalin. Nuestros compromisos ante los aliados. Churchill y su mapa de Yugoslavia. Contrastes de Teherán. Se planea la campaña para la primera mitad del año 1944. De la ofensiva por todo el frente al sistema de golpes sucesivos.

EN CRIMEA 260

Idea y variantes de la operación. Propuesta de A. Vasilevski. Decisión definitiva. Acompaño a K. Voroshílov al Ejército del Litoral. La cabeza de puente de Kerch. Conversaciones con los marinos, protocolo con diez firmas y la reacción que provocó en Stalin. Los reptadores. Intrepidez de las fuerzas de desembarco. Sustitución inesperada del Comandante del Ejército. Informo en el Gran Cuartel General, Regreso de nuevo a Crimea

“BAGRATION” 288

Balances de la ofensiva del invierno de 1943 y pronósticos para el futuro. Se divide el Frente Oeste. I. Cherniajovskí e I. Petrov. Camuflaje operativo. G. Zhúkov coordina las acciones de los Frentes 1 y 2 de Bielorrusia. A. Vasilevski en los Frentes 3 de Bielorrusia y 1 del Báltico. La artillería y los tanques en la operación de Bielorrusia. Ataques aéreos. Peculiaridades de la dirección de las tropas. El fin corona la obra.

EN LOS FRENTES DEL BALTICO 322

Regreso a Moscú. Una mirada al pasado. Nuevos proyectos. El problema de “los padres y los hijos”: acompaño al mariscal S. Timoshenko. En la tierra de Pushkin. Informe desafortunado de Meretskov. En vísperas de operaciones decisivas. Desde las riberas del Narva. Góvorov. La lucha por Shiauliai y el ataque a Bagramián. El acorralamiento de Curlandia.



LA ÚLTIMA CAMPAÑA 359
El Año Nuevo en la quinta de Kúntsevo. Distracción de las fuerzas del enemigo hacia Prusia Oriental y hacia el sur. Se nombra a Zhúkov Comandante del 1 Frente de Bielorrusia. Stalin asume la coordinación de acciones de cuatro frentes. ¿Fue o no posible la ofensiva ininterrumpida sobre Berlín? Cómo Churchill excitaba el apetito a los norteamericanos. Reunión en el Gran Cuartel General el 1 de abril de 1943. La capitulación

DESASTRE DEL EJÉRCITO DEL KUANGTUNG 387

El Primer ministro inglés visita a nuestro Jefe Supremo. Concentración de tropas en las fronteras del Extremo Oriente. El Ejército del Kuangtung, sus fuerzas y disposición. ¿Será posible la sorpresa? Rodión Malinovski es llamado al Gran Cuartel General. La Conferencia de Potsdam y sus ecos. El secreto se filtra fuera del E.M.G. Sonó la hora. Atrevidas acciones de los desembarcos aéreos. La capitulación de Alemania.

A LOS VENCEDORES Y HEROES 425

El Partido y el pueblo glorifican a quienes se lo merecieron. Acerca de las primeras condecoraciones y de las primeras unidades de la Guardia. Primera orden de felicitación. Las salvas de saludo en Moscú, su historia y continuación de las tradiciones. El Desfile de la Victoria. Recepción en el Gran Palacio del Kremlin. Un recuerdo a los jefes militares.



lunes, 23 de noviembre de 2015

Relatos de Ciencia Ficción Soviética

RELATOS DE CIENCIA FICCIÓN SOVIÉTICA
VARIOS AUTORES
Prólogo de Jacques Bergier
Biografias breves de todos los autores.
1ª edición, Pamplona, 2015
24×14 cms., 525 págs.
Cubierta a todo color, con solapas y plastificada brillo.
PVP: 20 euros
Cuento de año nuevo. Vladimir dudincev
La maquina CE, modelo numero 1. Anatoly Dneprov
El gulú celeste. Victor Saparin
Los cangrejos caminan sobre la isla. Anatoly Dneprov
El experimento olvidado. Arkadij& Boris  Strugatski
El capitan de la astronave POLUS. Valentina Zuravleva
El despertar del profesor  Bern. Vladimir Savchenko
Naves de estrellas. Ivan Ëfremov
Las seis cerrillas. Arkadij& Boris  Strugatski
Mister Risus. Alexander Beliaev
La esfera de fuego. Vladimir Nemcov
El blanco cono de Alaid.  Arkadij& Boris  Strugatski
Las botas magicas. Victor Saparin
La infra del Dragon. Georgij Gurevich
La escala del tiempo. Alexander & Serguei Abramov
La gravedad ha desaparecido. Alexander Beliaev
Olgoi Jorjoi. Ivan Efremov
5 cucharadas de elixir. Arkadij& Boris  Strugatski


viernes, 20 de noviembre de 2015

Disponible NOTAS DE LA CARCEL. Erich Honecker

a disponible:
NOTAS DE LA CARCEL

Erich Honecker
78  págs.
Cubierta a todo color, con solapas y plastificada brillo.
PVP:6 euros
Pedidos: maimar_1@hotmail.com

TLF y Wasap: 667538705

El que fuera jefe de Estado de la RDA dejó escritas unas reflexiones antes de morir en el exilio. Escribe sobre las causas del derrumbe del socialismo, y en particular, sobre su país: la República Democrática de Alemania. Asimismo trata de desmontar las mentiras del imperialismo y establecer conclusiones desde la autocrítica.

Un documento de valor incalculable. Hasta la fecha, ha estado inédito en castellano. 


domingo, 15 de noviembre de 2015

Ya disponible, Temas de Formación marxista leninista


21×14 cms., 312 págs.
Cubierta a todo color, con solapas y plastificada brillo.
TEMAS DE FORMACION MARXISTA LENINISTA
autor: vv.aa
PVP: 16 euros

Temas de formación marxista-leninista fue publicado por vez primera por la editorial Contracanto en 1989. Había sido elaborado unos años antes por un grupo de prisioneros del PCE(r);  su objetivo era dotar de las nociones básicas del marxismo a los militantes comunistas y a otros revolucionarios y, a la vez, fomentar en ellos la necesidad de seguir estudiándolo. Lenin decía que no “se puede ser comunista sin haber asimilado los conocimientos acumulados por la humanidad” y que “el marxismo es un ejemplo de cómo el comunismo ha resultado de la suma de conocimientos adquiridos por la humanidad”. La gran aceptación y difusión que esta obra ha tenido entre los trabajadores, especialmente entre los más jóvenes,  indican la necesidad de reeditarla de nuevo. Ahora bien, debemos tener en cuenta que en los temas de formación  que componen este libro, sus autores, además de realizar una exposición general de la teoría marxista, interpretan y aplican esa teoría a la historia de nuestro país. Han transcurrido más de treinta años desde que estos temas fueran escritos, por lo que alguno de ellos requeriría ser actualizado, ya que el conocimiento no es algo innato, se adquiere  y se enriquece en un proceso que dura toda la vida. Sin embargo, a la hora de introducir los cambios precisados nos hemos encontrado con un problema. Temas de formación marxista-leninista es una obra colectiva, por lo que resulta imposible dirigirnos a sus autores para solicitarles que introduzcan esos cambios. Algunos de ellos siguen estando encarcelados, otros, como José Mª Sánchez Casas  o José Ortín Martínez  han fallecido. Por esta razón, hemos optado, con el visto bueno de su autor, por introducir únicamente un anexo al capítulo XIV, titulado Principios fundamentales de filosofía marxista, anexo extraído del libro de M.P.M (Arenas) Tesis sobre la crisis del comunismo; además de aconsejar a los lectores de esta obra el estudio de libros como el que acabamos de citar o el de Aproximación a la Historia del PCE, ambos publicados por la editorial Templando el acero. Agosto, 2015
 
 
INDICE
Prólogo a la segunda edición   ...................................................    3
 Presentación   ...........................................................................     5
 I         La sociedad primitiva   .....................................................  7
II       El esclavismo   .................................................................    13
III     La ciencia, la filosofía y la religión en la antigüedad 
IV     El feudalismo   ..................................................................   31
V       Formación y desarrollo del feudalismo en España   ......     39
VI     La filosofía y la ciencia en la Edad Media  y en la época de las revoluciones burguesas   .............     49
VII   El surgimiento del modo de producción capitalista  y el triunfo de la revolución burguesa   .......................     61
VIII  Origen del capitalismo en España   ..............................     69
IX      Siglo XIX: la filosofía clásica alemana,  el marxismo y la crisis de la filosofía burguesa   ........     75
X        Socialismo utópico, socialismo científico   .................     83
XI      Orígenes y desarrollo de la economía política   ...........     9
XII    España siglo XIX: La revolución burguesa inacabada....   111
XIII  La I Internacional   ........................................................     119
XIV Principios fundamentales de filosofía marxista   ...........     127
XV     La II Internacional   ......................................................    171
XVI   El imperialismo, fase superior del capitalismo   ..........     179
XVII  El leninismo   ...............................................................     187
XVIII  La Internacional Comunista   .....................................     197
XIX   El período de transición  del capitalismo al comunismo   205
XX     La II República y la Guerra Nacional  Revolucionaria en España   ..........................................     219
XXI  El desarrollo del capitalismo  monopolista en España   ..247
XXII Breve esbozo de la historia del PCE(r)   ....................     259
XXIII  Sobre la línea general del PCE(r)   ...........................    271
XXIV  La economía política burguesa     de la época del imperialismo   .........................   285
XXV  Características principales de   la crisis económica capitalista actual   .................    293
XXVI  La ciencia actual y el materialismo dialéctico   ...... ............................................    299


martes, 13 de octubre de 2015

ENVER HOXHA, Obras Escogídas II

Ya disponible:
ENVER HOXHA, Obras Escogídas II
1ª edición, Octubre 2015
925 págs.
Cubierta a todo color, con solapas y plastificada brillo.
PVP: 25 euros
Pedidos: maimar_1@hotmail.com
Edición original 8 Nentori
Tirada limitada 


El segundo tomo de las Obras Escogidas de Enver Hoxha en español contiene sus escritos correspondientes entre noviembre de 1948 y noviembre de 1960.
En esta obra resalta la lucha revolucionaria del PTA para hacer realidad el viraje radical que marcó el I Congreso del Partido y superar las extraordinarias dificultades económicas; la lucha por la concreción de los planes aprobados en el II y III congreso del Partido, con el fin de solucionar los problemas de la construcción de la base económica del socialismo y del desarrollo de las fuerzas productivas. En ellas se ponen de relieve los esfuerzos del PTA tendentes a fortalecer la alianza entre la clase obrera y el campesinado trabajador, a reforzar la unidad ideológica y organizativa del Partido, democratizar aún más su vida interna, consolidar el potencial defensivo de la Patria, la dictadura del proletariado y la vigilancia para hacer frente a la fuerte presión conservadora tanto interna como internacional.
Una buena parte de estos textos se han escrito en uno de los más complicados períodos para el movimiento comunista y obrero internacional como consecuencia de las decisiones y de las tesis reformistas del XX Congreso del PCUS.
Enver Hoxha y Albania constituyen una excepción en la cesión de principios que muchos Partidos Comunistas hicieron gala en esta época. Sus escritos de este tomo hacen patentes la firme actitud del PTA y su determinación de proseguir el camino marxista-leninista.
En estos primeros años de divergencias el PTA no podía expresar públicamente su oposicion a las tesis de Jruchov por dos razones. Por no dar armas al enemigo y porque no estaba enteramente convencido de que Jruchov y su grupo habían traicionado al socialismo y tenia la esperanza de rectificación en la URSS.
En el presente tomo se incluye igualmente el discurso que Hoxha pronuncio en la conferencia de los 81 partidos comunistas y obreros celebrada en Moscú en 1960.
Los escritos de este periodo ponen de manifiesto la sepración entre la línea revolucionaria del PTA y la línea regresiva de la dirección jruchovista del PCUS. Sin embargo, este enfrentamiento había empezado y no podía tener por tanto la profundidad y la crudeza que adquiriría más tarde. Por eso, las obras incluidas en este tomo deben ser juzgadas de acuerdo con la época y el contexto histórico en las que han sido escritas.

martes, 6 de octubre de 2015

Marx y Engels

La vida y la obra de Marx y Engels- filósofos, cientificos, propagandistas, militantes, revolucionários. La vida de dos pensadores que fundaron la ciencia del proletariado, una reflexión biobibliográfica escrita por Heinrich Gemkow, el mejor especialista de Alemania Oriental en la história del movimiento obrero aleman. Un resumen básico y riguroso de la obra intelectual de Marx y  Engels y un cuadro histórico en el que surgió y creció el movimiento obrero mundial, La comuna de Paris, la revolución industrial, la primera y la Segunda Internacional.

Carlos Marx.  de Heinrich Hemkow

Biografias Comunistas, Nº 2
1ª edición, Pamplona  2015
21×14 cms., 314 págs.
Cubierta a todo color, con solapas y plastificada brillo.
F. ENGELS, de Heinrich Hemkow
Biografias Comunistas, Nº 1
1ª edición, Pamplona, Agosto 2015
21×15 cms., 481 págs.
Cubierta a todo color, con solapas y plastificada brillo.
PVP: 20 euros  
La adquisición de las dos obras conjuntamente tiene un precio especial de 30 euros.

jueves, 1 de octubre de 2015

MADRID DE ACERO, de José Herrera Petere

Ya disponible:
ACERO DE MADRID, josé herrera petere
1ª edición,  Octubre 2015
176  págs.
Cubierta a todo color, con solapas y plastificada brillo.
PVP:8 euros
Pedidos: maimar_1@hotmail.com


Miguel Pastrana * 

 Acero de Madrid (Epopeya), novela publicada por la editorial Nuestro Pueblo en 1938. Cazadores de tanques; Ediciones del Quinto Regimiento, 1936. Teatro para combatientes, editado en Valencia por el Comisariado General de Guerra, 1937. Puentes de sangre: narración a propósito del paso del Ebro, que ve luz en Madrid y Barcelona. Guerra viva, libro de poemas de mil novecientos treinta y ocho. Cumbres de Extremadura (novela de guerrilleros)... A veces bastan los títulos de las obras, las fechas y lugares, para saber del temple de un creador, de su altura ética y moral.
Para saber de José Herrera Petere.O simplemente, “el miliciano Petere”, como firmaba desde primera línea.
 
Uno de los más formidables escritores de la República en guerra contra el fascismo.
 
¡Madrid, Madrid, a tus puertas
la negra bestia amenaza!
Aún es tiempo, madrileños;
pronto, muy pronto, a las armas;
al encuentro decisivo,
que la ofensiva preparan
los traidores mercenarios
al servicio de Alemania.
 
Resultado de imagen de jose herrera petereUn poeta de la España Leal que estuvo en el campo de concentración de Saint Cyprien, y acabó muriendo en el exilio. Un escritor prácticamente olvidado en treinta años de restauración monárquica. 
 
 ¡Oh poetas sin tierra como yo condenados
a arañar sus palabras en las rocas
del rojo anochecer de días cansados,
duras sangrientas rocas donde hay manos
que quieren ver y no llegan al borde!
¡Poetas perseguidos contra el muro
de mármol negro (...)! 

 Por Acero de Madrid le fue concedido a Herrera Petere el Premio Nacional (Nacional de verdad; de la República) de Literatura de 1938.
Se ha comparado esta novela –tal vez la más importante publicada en el campo de los leales durante la guerra- con el libro paradigma de los traidores en el mismo periodo, Madrid de corte a checa, del falangista Agustín de Foxá, conde de Foxá y marqués de Armendáriz.
 
 Cómodamente instalado en la retaguardia franquista, nos dice del pueblo madrileño y republicano el señor conde: masas ya revueltas; mujerzuelas feas, jorobadas, con lazos rojos en las greñas, niños anémicos y sucios, gitanos, cojos, negros de los cabarets, rizosos estudiantes mal alimentados; obreros de mirada estúpida, poceros, maestritos amargados y biliosos.
Toda la hez de los fracasos, los torpes, los enfermos, los feos; el mundo inferior y terrible­ ­–dice Foxá.
Sin embargo, el autor de párrafos de un nazismo eugenésico tan químicamente puro ha sido objeto de mayor atención y estima por parte de la historiografía literaria que el Premio Nacional que luchó junto al  Pueblo defendiendo sus libertades: no existe ninguna reedición de Acero de Madrid desde 1938. Madrid de corte a checa, en treinta años de monarquía, ha sido reimpresa en al menos dos ocasiones por grupos editoriales de gran tirada y renombre.
Así se ha escrito también la Historia literaria de este país, y es por eso que nosotros, como escritores republicanos de hoy, debemos exigir una verdadera Ley de Memoria Histórica: una Memoria de Ley. No un aguachirle.

José Herrera Petere nació en Guadalajara en 1909.
Joven surrealista, evoluciona hacia un marxismo poético; Pero firme. Y en 1931 ingresa en el PCE.
 
 Profundo conocedor de la geografía castellana, sintonizó muy bien con la llamada “Escuela de Vallecas”, el extraordinario grupo de artistas plásticos que, asomados a la ancha boca de los campos de Castilla desde el arrabal madrileño, supo extraer de la tierra dura y milenaria, de sus humildes materias, toda una rica poética comprometida con el Pueblo.
  Llegada la Guerra, Petere empuñará el fusil por la República, y será uno de los más destacados escritores en lucha.
Sus poemas fueron muy populares. También las canciones basadas en textos suyos, como la famosa No pasarán, pues no en vano Petere tenía buen oído para la música. Añadir a ello artículos, relatos, novela, teatro, recitales y altavoz del frente... Fue, sin duda, uno de los escritores más activos en la España Leal, y muy querido del Pueblo. 
 El Exilio fue especialmente duro para él.
Cierto es que siguió escribiendo obras muy destacadas en todos los géneros. Pero para alguien tan apegado a una tierra y a su gente; a España en paisaje y paisanaje, las largas décadas de desarraigo se convirtieron en una tortura.
 
Pero jamás claudicó de sus convicciones.
 
Así murió en Ginebra, Suiza, un 6 de febrero de 1977. Hará muy pronto treinta años: una efeméride. ¿Quién la recordará?
 
Perdido en el mar, perdido
como la luz de una estrella,
los ojos la voz del muerto,
clamando bajo la tierra.
Tiempo fuiste y eras agua
y ya no serás poema.
La mano que te escribió
Sobre una hoja de niebla  
                                                                     
José Herrera Petere compaginó obra y compromiso, ideología y creación, de forma coherente. Sin concesiones esteticistas. Pero sabiendo hacer admirable materia artística, arte, de la realidad que vivió en primera persona y en primera línea de fuego.
Su realismo, a veces crudo y otras afectuoso, comprometido siempre, nos demuestra que la realidad, con buen hacer y buen decir, con el necesario oficio que Petere siempre preconizó, puede ser -es- el más amplio campo de creación, en donde cabe toda la maravilla, toda la magia –también la crueldad- del Ser Humano, que precisamente por humanas, son verdaderas.
Un camino parecido al que, nada casualmente, seguirá años después el neorrealismo.
 
 Mucho de eso hay, por adelantado, en Herrera Petere; en su enorme sentido del ritmo, en la plasticidad de sus imágenes, y en la expresividad, tan propia, que aúna lo conmovedor y lo terrible.
En Acero de Madrid, por ejemplo, la prosa, más que relatar, canta, arde, chisporrotea la Defensa republicana, en una sucesión de cuadros y estampas  que recuerdan, por citar un título, a Paisá (“Camarada”), la película de Rossellini.
 
Es el de Petere un texto al rojo; en tensión verdaderamente acerada. Su lenguaje es nítido, y no elude lo áspero. Pero ahonda. Y con ritmo casi versicular, logra un aliento poético sostenido que lo emparenta, igualmente, con el mejor Víctor Hugo y su epopeya social  Los miserables.
 
 También el teatro en guerra de Petere es de mensaje directo; como un martillo que golpea la conciencia a la par que forja materia para la reflexión. Y como un rayo que, a la vez que sacude, impele, mueve a la acción y al combate.
Laten ahí, por ejemplo, Bertolt Brecht o Erwin Piscator. Ello nos dá una idea de la enorme y variada capacidad creadora de José Herrera Petere.
 
 Especialmente significativa es su aportación al Romancero General de la guerra española, una iniciativa de la revista “El Mono Azul”.
Ambas creaciones –la recopilación y la revista- siguen sin tener igual: jamás fue una gran publicación tan abierta; nunca se pusieron a disposición de la ciudadanía tantos medios para darle voz.
En “El Mono Azul” y el Romancero escribieron todos; desde el más laureado artista, al más humilde de los trabajadores y soldados de la trinchera. Todos en las mismas páginas. Fue de todos. Del Pueblo. De la República.
No ha vuelto a verse algo semejante en una gran publicación cultural española, y ello es prueba palmaria de que también en la Cultura y en el Arte la República significa democracia verdadera.
 
                                                                    *
 
José Herrera Petere es, por méritos propios, el gran poeta del Quinto Regimiento:
 
 El Partido Comunista,
cuando en julio ardía el pueblo
para vencer al fascismo
fundó el Quinto Regimiento.
 
Cuartel de Francos Rodríguez,
solar bajo el sol de fuego,
roja iglesia, rojos muros
de ladrillos y cemento,
filas de obreros se instruyen,
filas y filas de acero,
a falta de los fusiles,
al hombro llevan maderos;
a falta de bayonetas,
brazos y puños de hierro 
Muy pronto se convirtió en la Unidad modélica del Pueblo en armas, en la cual confluyeron militantes de todas las organizaciones políticas y sindicatos leales al Gobierno legítimo.
El Quinto Regimiento supo canalizar y dar forma eficaz a ese gran caudal de generosidad humana.
Forma integral. Con conciencia y consciencia : “Luchar y saber por qué se lucha”.
Con pedagogía, técnica y aprendizaje.
Con Defensa y difusión de la Cultura a todos los niveles. 
Y por supuesto, con Disciplina: disciplina hecha virtud revolucionaria. 
Porque había que Resistir. 
 Y se Resistió.
En Madrid; un 7 de noviembre ya inmortal.
Fue la luz que se vio en todo el mundo, alumbrando el camino de los pueblos libres para derrotar la oscuridad; el fascismo.
Ese día, Franco perdió para siempre.
Da igual lo que hiciera después; lo que hagan: perdió para siempre.
Perdió el porvenir, que es nuestro: de la República.
 

     *
 
El padre de José Herrera Petere fue el general Emilio Herrera Linares, destacado pionero de la Aviación española y reputado científico.
Católico de raigambre, no dudó un momento en permanecer fiel a la República.
Ya en el Exilio, formó parte de su Gobierno, llegando a presidirlo. 
 Su Ejemplo, como el de tantos otros militares y personas de fe que sirvieron con lealtad a una República laica de trabajadores, nos demuestra que, básicamente y antes que nada,
el republicanismo es, y debe seguir siendo, cosa de buenas personas. Cuestión de honestidad. Cosa de todos; de los hombres y mujeres que creemos en un mundo mejor, más humano:
La República. 
 Personas como el escritor José Herrera Petere y el general Emilio Herrera Linares, al que, ya fallecido, dedicaba su hijo, no mucho antes de morir él mismo, estos conmovedores versos: 
 
 A MI PADRE MUERTO EN DESTIERRO
 
Yo he tenido un Padre Honrado
se llamaba Emilio Herrera  
que yace junto a mi casa,
en exilio, bajo tierra.
 
Las luces ya se retiran
fuegos fatuos, un misterio
alba del amanecer
resucitará a los muertos.
 
“Padre mío, padre mío
¿por qué me has abandonado...?”
Ya no tienes ojos verdes
¡Ya no hay tu ciencia en tus labios...!

Pero tu Dios es clemente
y tiene mirada blanca
y a través de las estrellas
admira tu alma clara.
 
Tu inteligencia palpita,
aún, en el cementerio,
diciendo, aquí yace un sabio
que peleó junto al pueblo 
                                    Ginebra, enero de 1975.
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 * Miguel Pastrana es miembro de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles